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Objetivos
Los objetivos de mejora de
comunicación, independencia y calidad de vida se centran en tres
áreas:
Familia y hogar.
Comunidad.
Actividades de ocio y laborales.
Dentro de cada área
se trabaja con problemas, que aportan los propios pacientes,
referidas a situaciones reales concretas, que se analizan en el
grupo y a cuya solución los miembros del grupo aportan sus
experiencias. Se trata de dar a los pacientes un modelo cómo
afrontar situaciones futuras semejantes, utilizando de forma
sistemática el análisis de situaciones concretas, considerando los
pensamientos, emociones y reacciones somáticas que ocurren en las
mismas, así como la forma de reaccionar del paciente y sus
repercusiones inmediatas, a medio y largo plazo. Seguidamente el
grupo deberá proporcionar soluciones alternativas. Utilizando estas
situaciones concretas, aportadas por los propios pacientes se
entrenan diferentes estrategias de afrontamiento potencialmente más
útiles para lograr la superación del problema concreto: relajación,
reestructuración cognitiva, desensibilización, juego de roles,
control emocional durante y después de las situaciones y posterior a
las mismas, entre otras. Al mismo tiempo se trata de estimular la
comunicación preferentemente mediante el lenguaje hablado,
utilizando como apoyo adicional otras vías de comunicación, como la
escritura, si ésta está intacta, los gestos e incluso los dibujos.
El trabajo en grupo
y con los terapeutas permite al paciente poner en práctica conductas
e intercambiar sentimientos con otras personas en un escenario
“seguro” que le proporciona una retroalimentación sobre su capacidad
de comunicación y su habilidad en la ejecución de determinadas
tareas.
Se trata además de
que las habilidades practicadas en el grupo se extiendan al entorno
familiar y social del paciente, siendo esta práctica un aspecto
esencial sujeto a evaluación por el propio grupo en sesiones
sucesivas.
A lo largo de la
terapia se planifica la asistencia de familiares que deberán
integrarse como un miembro más del grupo y no actuar como
observadores. Su asistencia es especialmente importante para conocer
la forma en la que pueden comunicarse con el paciente y de que
manera pueden estimular su independencia, así como darse cuenta de
las habilidades que aún conserva y hasta qué punto puede asumir
responsabilidades.
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